La forma y el color son herramientas terapéuticas.

Abrirte a su energía te permite utilizarlas como campos impulsores y equilibradores. La experiencia en El Campo de las Nuevas constelaciones  así lo constata.

El plasma, el éter sostiene todas las frecuencias del color. Cuando el observador mira, da luz, a uno a varios de ellos.

Cada color en su origen tiene una frecuencia y emite una energía diferente. Ese nivel de frecuencia permite, por ejemplo, activarnos si está en la gama de los rojos: expandirnos si está en la gama de los amarillos; serenarnos si está en la gama de los verdes; transmutarnos si está en la gama de los morados…

A la vez, cuando observamos algo, lo observamos contenido en una forma, esa forma es también importante, ya que delimita, no tiene la misma frecuencia de vibración una forma triangular, una cuadrada o una circular, todas con el mismo color.

El color sin forma y la forma sin color no existen, ambas están necesariamente unidas y la vibración de lo creado depende de ambas. Todo lo que existe vibra en función de su forma y de su color.

Las matemáticas como generadoras de forma aportan  patrones que nos armonizan, nos conectan con el origen, con nuestro patrón original. Aprender el lenguaje de la forma y el color es aprender un lenguaje común y universal.

Te invito a que vivas la forma y el color, lo sientas contenido en formas sencillas, empieza por los colores primarios y por los triángulos como el contenedor armónico más sencillo.

 

Ejercicio para evolucionar un tema de tu vida:

Piensa en un tema que necesitas que evolucione.

Y, respira profundamente y centrado “imaginando ese tema en tu mente, tu corazón o tu cuerpo” y vas añadiendo cada uno de estas tres imágenes:

  • Imagínate que eres un triángulo rosa. Observa que pasa en ti y permite que suceda.
    Este centramiento te abrirá el corazón. Cuando termine, dices en tu interior: Gracias.

  • Imagínate que eres un triángulo azul. Observa que pasa en ti y permite que suceda.
    Este centramiento te aportará seguridad. Cuando termine, dices en tu interior: Gracias.

  • Imagínate que eres un triángulo azul. Observa que pasa en ti y permite que suceda.
    Este centramiento te aportará lucidez. Cuando termine, dices en tu interior: Gracias.

Nota: Utiliza estas herramientas sencillas en tu vida para evolucionar situaciones. Y luego me cuentas como te ha ido.

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