¿Es real esta emoción?

1.   Las emociones del momento presente

Cuando estás en tu Presencia eres capaz de distinguir lo que es para ti, porque forma parte de tu Misión de vida, y lo que no es para ti, porque no forma parte de tu misión de vida.

Por eso las emociones están fuera de la moral. Una situación para cada persona puede generar emociones muy diferentes.

Un ejemplo: frente a la obligación de aprender un conocimiento nuevo de física en un colegio.

  • Un alumno que quiere ser astrónomo, sentirá alegría, ya que le abre nuevas oportunidades de aprendizaje.
  • Una persona cuyo interés es ser lingüista puede sentir ira, ya que va a tener dedicar un tiempo a algo que no le gusta; miedo: no es capaz de realizarlo, porque le pueden suspender; o tristeza: la obligan a retirarse de su camino útil de aprendizaje.

La vida es vivir el momento presente.  Las emociones del momento presente te llevan a la acción y te indican cual es el siguiente paso, cual es el próximo movimiento necesario para ti.

2.   Metaemociones

En realidad, sólo existen dos emociones: Amor y Dolor. Dolor y Amor forman parte de la esencia de la vida y cuando se viven con plenitud están en la base y elevan la experiencia a un nivel superior. Entonces lo llamamos Metaemoción.

Meta quiere decir haber llegado…ser capaz de ir más allá.

Eres capaz de vivir una Metaemoción cuando has integrado la dimensión espiritual de la vida y eres capaz de ver la evolución que está aportando cada situación, de ver con “compasión” a todas las personas implicadas y de respetar el destino, pacto, libre albedrío o la libre elección de los demás.

3.   Emociones automáticas

Cuando la emoción que se mueve en el interior es repetición de un patrón o programa de la mente y no está dando respuesta a la realidad, las llamamos emociones automáticas. Estas emociones tienen como objetivo ocultar algo que es necesario vivir en ese momento.

Pueden ocultar vivir una separación, tomar la fuerza personal, ver algo que es necesario para actuar, disfrutar de un momento bonito…

Un ejemplo: en un tanatorio, frente a la muerte de un compañero de clase, la emoción primaria necesaria es la tristeza, ya que permite tomar conciencia de que a alguien querido no lo vas a volver a ver, te ayuda a despedirte de él.

Sabemos que hay familias que en un tanatorio están con ira porque el médico no ha hecho suficiente, o con alegría, porque ha dejado de sufrir su compañero, o con miedo, porque no va a poder disfrutar más con él de su juego favorito.

Aprender a reconocer los programas que en relación a las emociones automáticas tiene nuestro sistema familiar es clave para comprendernos y poder aprender a sentir la emoción real.

4.   Negación de las emociones

Hay dos formas habituales de no sentir las emociones del momento presente: una es entrar en una acción constante y así no te das cuenta de lo que realmente pasa. Y otra es negar la realidad que está ocurriendo y crearte un escenario ficticio.

Un ejemplo puede ser cuando tu hijo no está asistiendo a clase y sabes que se va con los amigos al parque. Cuando llega a casa le ofreces la merienda, ver una película…, pero nunca preguntar como está, para no sentir la mentira que te dice.

O te haces su colega y cómplice…, haciendo ver que no es importante que asista a clase y sin intentar ver el problema de fondo que puede tener.